jueves, 9 de abril de 2015

11. Moby Dick. Herman Melville.

Edición de Austral Singular
Traducción de José María Valverde
Imagen en pantalla de Gregory Peck
como capitán Ahab
Herman Melville fundió en Moby Dick una maravillosa trama novelesca -la obsesiva necesidad de venganza del capitán Ahab- con un cansino tratado enciclopédico sobre cetología, que va enseñando en forma de capítulos los días tranquilos del Pequod, el barco ballenero que persigue al Leviatán con aspecto de cachalote albino. Así, Melville, lector compulsivo desde joven, más obsesionado que el mismo Ahab, perseguiría y leería todo lo habido hasta la fecha sobre cetáceos, y en su afán de escribir una obra maestra -para lo que se retiró dos años al campo- volcaría en el libro todo el saber acumulado sobre las ballenas: historia, especies, tipos, características, anatomía, hábitat, arte, citas, costumbres, mitos, su caza, su despiece, su transformación, su carne, su aceite, sus huesos... así como de los barcos balleneros, su estructura, organización, tripulación, herramientas, etc. etc. Como dice J. M. Valverde en el prólogo a la edición de Austral "...hay que dejarse llevar por la voz del autor en estas larguísimas "variaciones Goldberg" sobre tema ballenero".

Camiseta de www.monsieurtshirt.com
"...hasta ahora el cachalote, científico o poético no vive completo en ninguna literatura" (...) "Y yo no he escatimado la investigación histórica ballenera cuando ha parecido necesario" (...) "Del tronco crecen las ramas; de éstas las ramitas. Así, en temas productivos, crecen los capítulos" (...) "Para producir un libro poderoso, hay que elegir un tema poderoso. No se puede jamás escribir un volumen grande y duradero sobre la pulga..." 

El resultado es una obra formada en un 30 % de un intenso y atractivo relato novelado, principalmente en boca de un marinero principiante al que podemos llamar Ismael; y un 70% del libro que conformaría la "Ballenapedia". La propuesta no sería entendida hasta años después de la muerte de Melville. Tras su publicación en 1851 el fracaso comercial fue inminente. Los lectores no resultaron ser los "fisiólogos sensatos" que esperaba el autor; probablemente a estos les hubiera bastado una versión acotada a la acción para ser felizmente "bautizados en nombre del diablo". En mi caso, como lector, he "agarrado" menos capítulos de los que he dejado "sueltos".

Ilustración de cachalote en pasaporte
Con un estilo literario poético, unas veces de maravilloso engarce y sublime tensión dramática, que empuja a la lectura compulsiva. Como el sermón que narra cómo la ballena traga a Jonás cuando este intentaba huir a donde "no llega Dios", a la "moderna Cádiz". Si las homilías fueran tan dramatúrgicas como las del padre Mapple, las iglesias estarían rebosantes. Otras veces su bella prosa se vuelve algo enrevesada y es más difícil -o lenta- de entender. "...en el ciclónico Atlántico de mi ser, yo también me complazco en mi centro en muda calma, y mientras giran a mi alrededor pesados planetas de dolor inextinguible, allá en lo hondo y tierra adentro, sigo bañándome en eterna suavidad de gozo."

Mapa del viaje del Pequod
Ilustración de Everett henry
El literario Pequod partirá de Nantucket (Massachussets), -al igual que lo hiciera en 1821 el ballenero Essex en el que se inspira-, para aparentemente realizar una campaña ballenera de tres años. Si bien, el único objetivo del capitán Ahab es poner, a la internacional e intercultural tripulación, al servicio de la búsqueda y captura de un temido cachalote blanco, similar al avistado en Chile en 1839 y conocido por Mocha Dick.

"...el viaje ballenero fue muy bien acogido; se abrieron de par en par las grandes compuertas del mundo de las maravillas, y en las locas manías que me arrastraron hacia mi designio, flotaban, de dos en dos, en lo más hondo de mi alma, interminables procesiones de cetáceos, y en medio de todos, un gran fantasma encapuchado, como un monte nevado en el aire".

La trama girará primero alrededor de la relación entre el marinero Ismael y el arponero Quiqueg, y después en la tirana autoridad del capitán Ahab respecto a la tripulación, siempre determinada por su obsesión, vengativa, de enfrentarse y matar a Moby Dick.

Ilustración de AmbrMerlinus
Ismael vio en Quiqueg "una naturaleza en que no acechaban hipocresías civilizadas ni blandos engaños", y enseguida lo tuvo claro: "Probaré con un amigo pagano, puesto que la amabilidad cristiana se ha demostrado sólo hueca cortesía". Encontrando en el fuerte y tatuado polinesio un socio, un amigo. "Así, pues, en nuestra luna de miel de corazones, yacíamos yo y Quiqueg - pareja a gusto y cariñosa" (...) "Quiqueg me abrazó, apretó su frente contra la mía, y apagando la luz de un soplo, rodamos uno sobre otro, de acá para allá, y muy pronto nos quedamos dormidos". La larga travesía y la necesaria camaradería que sustenta la paz a bordo requiere de "sentimiento desbordante, afectuoso, amistoso, cariñoso" entre la tripulación. La misma faena produce roces que deben ser bien interpretados. "Vamos; apretémonos todos las manos; mejor dicho, apretémonos universalmente en la mismísima leche y esperma de la benevolencia" (...) "En pensamientos de las visiones nocturnas, he visto largas filas de ángeles en el paraíso, cada cual con las manos en una orza de aceite de esperma".

Ilustración de Nicola L. Robinson
Por su parte, el Capitán Ahab, "viejo monomaníaco" (...) "tiene en la cabeza algo sangriento" (...) "Ese cierto sultanismo de su cerebro" (...) "se encarnaba en una irresistible dictadura" (...) "El sombrío aspecto de Ahab ... se debía a la bárbara pierna blanca ... hecha en el mar con el pulido hueso de la mandíbula del cachalote" (...) "Ahab era inaccesible" (...) "Vivía en el mundo como el último de los osos pardos" (...) "en su vejez inclemente y aullante, el alma de Ahab, encerrada en el tronco ahuecado de su cuerpo, se alimentaba de las tristes zarpas de su melancolía".
"En cuarenta años no he pasado ni tres en tierra firme... en la desolación de soledad... en el emparedado y amurallado aislamiento... durante cuarenta años, me he alimentado de salazones -adecuado símbolo del seco alimento de mi alma" (...) "todos mis medios son cuerdos; mi motivo y mi objetivo es demente" (...) "Lo que he osado, lo he querido, y lo que he querido, lo haré! Me creen loco... pero soy demoníaco, ¡soy la locura enloquecida! La profecía era que yo fuera desmembrado, y... Ahora, yo profetizo que desmembraré a mi desmembradora".

Moby Dick (1956)
de John Huston
con Gregory Peck como capitán Ahab
En Moby Dick encontraremos referencias a múltiples temáticas: vocación, idealismo, ética, religión, jurisprudencia, prensa, filosofía,  racismo,  política, la vida y la muerte.
"...el mundo rehúsa honrarnos a los balleneros... se piensa que nuestra vocación no llega a ser más que una ocupación parecida a la del matarife... Pero matarifes de la más sanguinaria categoría, han sido todos los Jefes Militares a quienes el mundo se complace infaliblemente en honrar". (Como al otrora vecino de la C/ Veedor de Cádiz, el Duque de Wellingtong, general de la flota inglesa contra Napoleón y ladrón de ballenas).
El verdadero oficio de ballenero requiere capacidad de sufrimiento y la sabiduría de la huida:  "por mucho que ese niñito que es el hombre presuma de su ciencia y habilidad... el mar seguirá insultándole y asesinándole" (...) "No quiero en mi bote a ninguno que no tenga miedo de la ballena. Un hombre totalmente sin miedo es un compañero mucho más peligroso que un cobarde" (...)"Hay una sabiduría que es dolor; pero hay un dolor que es locura".
El fracaso de Moby Dick y el suicidio de su hijo afectaron psicológicamente a Melville, quien fue perdiendo tirón literario, refugiándose en la poesía y sobreviviendo gracias a un empleo como agente de aduanas en Nueva York, la ciudad donde triunfará siglo y medio después su tataranieto Moby como músico electrónico.
"qué gracioso, hermoso, gozoso, mimoso, cariñoso
es el mar, es el mar, es el mar"
(...)
"¡Allí sopla!"

Cádiz, abril de 2015

Herman Melville
(Nueva York, 1 de agosto de 1819 - Nueva York, 28 de septiembre de 1891)
Grabado del retrato de Joseph O. Eaton

4 comentarios:

  1. Un clásico pendiente en mi estantería.... No me anima mucho perro algún lo leeré y si puedo me haré con esa edición tan bonita que han publicado ahora
    Mil besos^^

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  2. Una gran novela que requiere de los cincos sentidos para ser disfrutada en todo su esplendor; muchas veces, cuando uno se sumerge en sus páginas, tiene la certeza de que la novela no se va a acabar nunca. Sus descripciones de ballenas son geniales, eso sí. ¡Besos! Le dejo mi bitácora, por si le interesa.

    http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/04/misplaced-childhood-la-infancia-que-el.html

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  3. Hola, de vez en cuando me paso por aquí y me animo a releer alguna de tus sugerencias. Por eso te he nominado a un premio, te invito a recogerlo. Un saludo
    http://buscapina7.blogspot.com.es/2015/05/premio-litarcihis.html

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    1. Muchas gracias por tu nominación Kirke Libris
      Como dices en tu blog Leer, el remedio del alma:
      "Para viajar no hay mejor nave que un libro"
      http://buscapina7.blogspot.com.es

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